Comunicación pública transformadora: DEICOM en Roma

Los días 6 y 7 de mayo de 2026, Roma acogió la tercera edición del seminario internacional conjunto del Club de Venecia y Cap'Com, bajo el título "Synergies in communication on Europe: fostering civil society engagement and encouraging cooperation with the scientific community".

El encuentro, celebrado entre la Universidad Sapienza de Roma y la Oficina de Enlace del Parlamento Europeo en Italia, reunió a comunicadores públicos europeos, responsables institucionales y representantes del mundo académico — con el apoyo del Departamento de Asuntos Europeos de la Presidencia del Consejo de Ministros italiano.

Evandro Oliveira, fundador y director ejecutivo de Gaudere, intervino en una de las mesas redondas en su doble rol: el de investigador del proyecto DEICOM (Diversity, Equity and Inclusion in Public Communication), y el de formador y consultor para los responsables de comunicación de las instituciones europeas. Una intersección que, en la práctica de Gaudere, tiene un nombre: Ágora.

Una intervención en la intersección entre academia, consultoría y formación

El proyecto DEICOM es un estudio multinivel y de métodos mixtos sobre diversidad, equidad e inclusión en la comunicación pública, anclado en la Estrategia Europea para la Igualdad.

La intervención compartió hallazgos preliminares de varias entrevistas realizadas con profesionales de la comunicación de las tres instituciones europeas. El eje del mensaje fue claro: la comunicación pública transformadora no se limita a describir las estrategias, las modela.

Un patrón: la diversidad e inclusión como gradiente

La primera observación del proyecto sorprendió incluso a los investigadores. La diversidad, equidad e inclusión en la comunicación pública europea no es algo que esté presente o ausente. Se sitúa en un gradiente de institucionalización, con tres posiciones claras:

  • Posición informal. Las prácticas inclusivas viven como ética personal y normas de equipo. Conciencia alta, pero nada está codificado, no hay formación específica, ni rutinas trazables. Eficaz cuando las personas adecuadas están en su sitio. Frágil cuando se van.

  • Posición programática. Las prácticas inclusivas siguen mandatos estratégicos y ocasiones recurrentes. Se hacen pruebas con grupos focales, alianzas con la sociedad civil, redes en los Estados miembros. Fuerte en campañas. Más débil entre ellas.

  • Posición estructurada. Guías escritas, manuales de marca, estándares de lenguaje neutro de género, redes internas de diversidad, objetivos medibles de composición de equipos, catálogos de formación dedicados.

La pregunta para la comunidad — y aquí está la idea clave que dejó la intervención — no es si la diversidad e inclusión están en la agenda. Lo están en todas partes. La pregunta es hasta dónde ha avanzado realmente cada organización en el camino de la institucionalización, porque eso es lo que hace que los resultados inclusivos sean estables, trazables y replicables.

Cuatro tensiones que atraviesan el campo

A través de las entrevistas, cuatro tensiones aparecieron de forma recurrente, en todas las instituciones, canales y áreas de política pública:

  1. Autenticidad frente a representación. Existe un rechazo ético, ampliamente compartido, a "escenificar" la diversidad. Es el principio correcto. Pero cuando la plantilla operativa no es diversa, ese mismo principio produce subrepresentación. La lección incómoda: la comunicación no puede entregar una inclusión que las operaciones no han entregado.

  2. Alcance de los canales frente a equidad de acceso. Las estrategias digitales eficientes excluyen sistemáticamente a las personas mayores, los públicos con baja alfabetización digital, las zonas rurales, las personas con discapacidades sensoriales. Todo el mundo lo llama el "punto blanco". Todo el mundo lo reconoce. Casi nadie lo presupuesta.

  3. Días internacionales frente a práctica continuada. Las jornadas internacionales producen señales visibles de diversidad e inclusión con bajo esfuerzo. La pregunta abierta: ¿reflejan una cultura editorial continua, o la sustituyen?

  4. Discapacidad: accesibilidad frente a representación. La accesibilidad técnica está mejorando rápidamente. La representación de personas con discapacidad como contribuyentes activas — no solo como receptoras de ayuda — sigue muy por detrás. Es, en nuestra lectura, la mayor brecha de la agenda actual.

Cinco aperturas para la cooperación

La intervención cerró con cinco propuestas concretas, mapeadas directamente sobre los temas de la mesa redonda:

  1. Compartir el conocimiento sobre institucionalización. Las organizaciones más estructuradas ya han construido las guías, las redes y los catálogos de formación. Un intercambio práctico acortaría la curva para todos.

  2. Pasar de la accesibilidad a la representación. La próxima frontera es la representación genuina de mujeres, minorías, personas con discapacidad y personas mayores como contribuyentes activas.

  3. Presupuestar el "punto blanco". La equidad de acceso necesita una línea presupuestaria propia para alcance no digital, multilingüe y de baja alfabetización.

  4. Construir un diálogo estructurado con actores regionales y locales. Las oficinas en los Estados miembros, las asociaciones profesionales y los profesionales de las administraciones públicas deberían ser co-diseñadores, no meros transmisores al final de la cadena.

  5. Invertir conjuntamente en desarrollo de capacidades. Un catálogo compartido de formación en comunicación inclusiva, co-producido por redes europeas y la academia, sería un entregable tangible para esta comunidad.

Ágora: comunicación pública transformadora

Desde la perspectiva de Gaudere, el proyecto DEICOM y la intervención en Roma se sitúan plenamente en Ágora — el espacio dedicado a la formación y el desarrollo de capacidades para gobiernos e instituciones públicas que se comunican con los ciudadanos.

Ágora encarna una idea sencilla pero exigente: la comunicación pública es transformadora cuando modela las estrategias, no solo cuando las describe. Y esa transformación tiene una cadena clara: equipos inclusivos producen mensajes inclusivos, y los mensajes inclusivos, con el tiempo, ayudan a moldear instituciones inclusivas.

El seminario del Club de Venecia confirmó la urgencia y la oportunidad de este trabajo. La conversación con colegas de instituciones europeas, redes profesionales y el mundo académico — bajo la conducción de Vincenzo Le Voci (Club de Venecia) y Yves Charmont (Cap'Com) — abrió pistas concretas para la cooperación que DEICOM seguirá explorando en sus próximas fases.

Si quieres saber más sobre nuestro trabajo, puedes explorar nuestros blogs o ponerte en contacto con nosotros.

Tags: Comunicación pública · DEI · DEICOM · Club de Venecia · Cap'Com · Ágora · Parlamento Europeo · Sapienza · Italia · Comisión Europea

Siguiente
Siguiente

Co-evolución organizacional: aprender a cambiar sin romperse