Las tendencias en los medios digitales han cambiado drásticamente y los profesionales deben adaptarse a ellas en 2026
Cuatro preguntas que todo equipo de relaciones públicas debería plantearse antes de planificar una estrategia
A medida que las innovaciones impulsan nuestro mundo a cambiar a un ritmo más rápido, no es de extrañar que las relaciones con los medios se hayan vuelto más complejas. Esto se debe al hecho de que los canales de comunicación ya no fluyen a través de los mismos canales predecibles. Ahora se mueven a través de un ecosistema diverso y dinámico que puede potenciar o socavar el mensaje. Por lo tanto, se necesita un marco refinado para adaptarse.
Anteriormente, los profesionales de las relaciones públicas estaban acostumbrados al modelo PESO (medios pagados, ganados, compartidos y propios) para organizar su estrategia. Sin embargo, hoy en día las plataformas han segmentado la atención de los usuarios y las nuevas partes interesadas, lo que significa que este modelo ya no es suficiente. Para responder a este cambio, el nuevas investigaciones (Luoma-aho & Badham, 2025) han propuesto el marco Digital Media-Arena (DMA).
Este marco permite ampliar el antiguo modelo al diferenciar 14 «arenas» digitales en las que las partes interesadas, desde periodistas e influencers hasta grupos activistas y comunidades, interactúan e influyen en el mensaje. Estas arenas se dividen entre algunas muy controladas, como los canales propios de una organización, y otras sin control, como las parodias o las comunidades de redes sociales.
¿Por qué es importante?
Esto permite a las organizaciones ampliar su visión y observar las diferencias entre las características de los medios, como la influencia o el control. Por ejemplo, en algunos canales los equipos de relaciones públicas pueden modificar el mensaje directamente, mientras que en otros se requiere una supervisión constante y respuestas rápidas. En consecuencia, algunos canales permiten diferentes grados de control, moderación o respuesta.
Esto significa que los comunicadores deben supervisar e interactuar con la forma en que el público interactúa con el mensaje y no solo con el resultado.
Del marco a la acción:
Las cuatro preguntas que todo equipo de relaciones públicas debería plantearse.
Para poner en práctica este innovador marco, los equipos de relaciones públicas deben analizar la información básica de las partes interesadas y reflexionar periódicamente sobre las siguientes cuatro preguntas fundamentales:
¿Dónde se produce realmente la conversación?
La influencia no solo está en los medios tradicionales. Es importante comprender qué espacios digitales acogen debates significativos, desde las plataformas de noticias hasta las comunidades sociales. Esa es la base para una participación estratégica.
¿Quién da forma al significado en esos espacios?
Los periodistas, los influencers, los activistas y las comunidades en línea desempeñan funciones diferentes. Identificar quién atrae la atención y quién impulsa la interpretación ayuda a priorizar los esfuerzos de participación.
¿Qué señales requieren una respuesta y cuáles no?
No todos los picos de atención exigen una respuesta. La comunicación estratégica consiste en distinguir el ruido de los cambios significativos en la percepción.
¿Cuánto control tenemos realmente?
En algunos ámbitos se puede dirigir el mensaje, mientras que en otros es necesario escuchar, moderar o actuar con cautela. Reconocer los diferentes grados de control ayuda a evitar respuestas desajustadas.
No es ningún secreto que los equipos deben incluir reacciones empáticas y rápidas en sus estrategias para mejorar las relaciones. Como se ha expresado anteriormente, el entorno mediático cambia rápidamente, por lo que las opiniones del público cambian drásticamente. Aunque existen herramientas para responder o analizar automáticamente esta información, el pensamiento estratégico sigue siendo crucial.
Aporta cambios a tu estrategia.
Entender este cambio no es solo algo teórico, sino que es crucial para lograr un impacto. Marcos como este amplían el alcance y permiten comprender mejor la situación, ya que identifican el origen del compromiso, el funcionamiento de los canales y las áreas en las que las organizaciones están ganando o perdiendo influencia.
Sin embargo, los marcos por sí solos no son suficientes. Los equipos deben desarrollar la capacidad de interpretar las señales, elegir los canales adecuados y adaptar su estrategia en respuesta a los cambios del público y de las plataformas.
Los programas que se centran en mejorar las habilidades de comunicación, como Prisma de Gaudere, están diseñados para apoyar esta forma de pensar.
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Sources:
Luoma-aho, V. & Badham, M. (2025) Future roles for communicators in digital media-arenas: Boxturners and global diplomats. Corporate Communication Review, 1(1), 31–39. https://doi.org/10.63904/ccr.v1i1.9.